-Bueno Valentina, mi "amigo" Dietmar Obam y yo fuimos siguiendo pistas, que como te habrás dado cuenta eran erróneas; La verdad es que, yo al menos, sospechaba de la señora de las pastas, la cual no me aprendí su nombre, porque pensaba que la había envenenado con sus pastas.
V.C -Tom, ¿Por que cambiaste de opinión?
T.A -La verdad es que no cambie de opinión hasta después de descubrir a la asesina.
V.C -¿Y que me dices de "El hombre del maletín"
T.A -Bueno... también pensé que era el culpable, porque no se despegaba del maletín y además me había dicho que su maletín podía llegar a costar millones de dolares, pensé que quería sobornar a Richard Saks.
V.C -Bueno, muchas gracias por tu tiempo.
T.A -No hay de que
V.C -Adiós
T.A -Adiós
No hay comentarios:
Publicar un comentario